Crónica de una adicción o de la vez que compré Minecraft.

A continuación voy a narrar un poco atropelladamente (y explicarla de paso) como es que se dió mi adicción a los cubitos (no, no es una nueva droga sintética chicos listos).

NOT Minecraft

Para ser sinceros aunque ya sabía el impacto del juego en la comunidad gamer moderna y leí cantidades enormes de reviews poitivos la idea de unos legos computarizados no me llamaba tanto la atención, cualquier cosa con cubos me daban flashbacks a aquél horrible juego Qbert (en realidad no es tan malo, pero lo jugué muy pequeño y siempre perdía ;__; ). Hasta que un día un amigo que conocí jugando Quake 3 (uuuuuhhhhh) que llevaba semanas insistiendo que lo comprara lo compró por mi :D

NOT Minecraft

Bien, abrí el jueguito hecho en Java y ¿ahora qué?, pregunté, “Pues lo que quieras”, me dijo.

Y efectivamente de eso trata el juego, de lo que tu quieras, lo primero que hicimos fué caminar sin rumbo fijo hasta que vi un lugar bonito y dije: quiero construir un castillo aquí. Entonces comenzó la etapa de aprenderte las mecánicas del juego, buscar minas, conseguir materiales, usar herramientas. Debo decir que aunque puede llegar a ser bastante complejo, sobre todo al principio, el sistema es bastante intuitivo, por ejemplo para hacer una espada, una hacha, etc, casi casi es dibujarlos en la “crafting table”.

Utilizar el sistema de crafting es intuitivo

Una vez que te acostumbras a todo entonces es cuando el jueguito brilla, comienzas a imaginar todo lo que podrías hacer, a refinar tus diseños anteriores a expandirlos o mejorarlos. Incluso llega el momento que quieres hacer tantas cosas que muchas otras las dejas imcompletas, como mi dichoso castillo, mi primer proyecto que jamás terminé, pero que en el inter comencé a hacer una torre vigía, arcos, murallas, casas estilo moderno, un pueblito en las nubes y la infinidad de viajes para conseguir materiales en cuevas, fortalezas y el propio mundo infernal de Minecraft: el Nether.

Hay todo un mundo que espera por ser explorado

Otra maravilla del juego es el aspecto multijugador, construir cosas con alguien más es algo bastante satisfactorio, el sentido de comunidad e identidad que te da el pararte unos minutos a contemplar eso que tu y otra persona se tardaron tantas  horas en crear es indescriptible. Así que si estás como yo estaba, indeciso por probarlo yo te recomiendo que no esperes más y lo hagas de una buena vez.

PD: si eres de esos que se quejan que el juego se ve demasiado feo, existen paquetes de texturas que van desde las ultra reales HD a diseños locochones como tipo juego 16 bits o tipo comic.

PD2: Los dejo con una galería personal de Minecraft, comenzando por ese sitio que les platiqué y el castillo para siempre inconcluso.

Graficos originales. Este es el lugar donde iba a ir el castillo.

La base del castillo

Hasta sistema de rieles tenemos

About the author  ⁄ cake

Producto de un experimento de laboratorio para darle inteligencia a los postres este pastel escapó y ahora entre huir de la CIA y el FBI gusta de los videojuegos, el rock y la buena vida.

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