La quitina es un material muy interesante y versátil. La podemos encontrar en los exoesqueletos y alas de los insectos, así como en la cáscara de camarón.
Se sabe que en Japón, se llevan algunos años ya investigando las cualidades de las cáscaras de camarón. En esta ocasión, científicos de la universidad de Harvard del instituto Wyss para la ingeniería biológicamente inspirada, desarrollaron una versión artificial de la cutícula de los instectos llamada “Shrilk” que puede ser tan fuerte como el aluminio, pesando la mitad de lo que pesaría el aluminio.
Esta cutícula sintética fue creada a través de la quitina que se obtuvo de cáscaras de camarones. Variando el nivel de humedad durante el proceso de producción, la dureza del material puede variar, permitiendo de esta manera, tener un material muy flexible o muy rígido.
Shrilk es biodegradable, por lo que también se está investigando sus usos en la medicina, como material de suturas que necesitan ser muy fuertes y duro para permitir una mejor regeneración de algún tejido. También se tienen pensados usos tales como materiales de bajo costo y biodegradables para producir bolsas de basura y empaques.
Vía | Science Daily

