¡Les traemos muy buenas noticias! Salieron a la luz unos documentos escondidos desde la Guerra fría para revelarnos una de las investigaciones que estaban realizando para saber si ¿Es seguro tomar cerveza una vez que fuera expuesta a una explosión nuclear? Y lo más importante ¿El sabor cambia?.
La operación “Teapot” fue una serie de 14 pruebas nucleares realizadas en Nevada en 1955 en donde se realizaron varias pruebas a la comida y ahí se incluyó a la cerveza. Los resultados fueron sorprendentes, después de realizar la prueba a diferentes distancias, la más cercana de aproximadamente 300 metros y la más distante de 1,600 metros aproximadamente soportando explosiones que rondaban entre los 20 y 30 kilotones. Se descubrió que la cerveza no cambió tanto su sabor y se podía considerar como “seguro” su consumo.
Así que bueno, si llega a haber una guerra nuclear y son de los pocos sobrevivientes y quieren celebrarlo tomándose una cerveza helada, pueden hacerlo con la total seguridad que no se enfermarán por tomarla.
Vía | Pop Science

